Paco Pardo, en 05 marzo 2011 - 02:32 , dijo:
Hola Osky yo creo que el concepto de belleza, a estas alturas, está expandido y sobrepasado de aquel que nos legaron los renacentistas, la belleza a sobrepasado el concepto estético y bonito o realista o figurativo. Ahora la belleza tiene que ver más con la poesía que emana del acontecimiento creativo, con la emoción y los sentimientos que me provoca este hecho.
Las obras de Zac Freeman son retratos muy elaborados con esas características plásticas evidentes y el efecto es muy impactante y me parecen geniales pero el hecho de que sea un retrato domina con tanta fuerza que no me deja VER y enmascara esas características poéticas de los materiales. Por esto el retrato Y la figuración con su potencia muere en sí mismo.
Tengo que decir, para mi vergüenza, que el realismo en general me aburre, que estoy saturado de imágenes y que esta sociedad es muy invasiva con su adoración a la imagen, tanto, que está haciendo que las chicas se deformen la cara con operaciones monstruosas... Este culto a la imagen duele cuando se compara con la imagen degradada que provoca el hambre. Ya sé que es una relación peregrina pero me toca tan de cerca y es tan evidente que me dan náuseas.
Un saludo, espero no molestar, creo que esta eterna polémica es buena y se puede aprender mucho... a parte de lo estimulante y divertida que es en sí
Hola Paco!!! Y si tal vez... el respeto por el buen arte, la calidad técnica, el talento,... fueron reemplazados por esos sentimientos, emoción, y cuanta carga subjetiva quepa en un soporte. La objetividad fue dejada de lado y la semántica distrayeron la visión de la calidad. Tal vez como bien dijo Humberto Eco que la belleza se tomó venganza invadiendolo todo: la moda, la publicidad, el diseño y cada rincón de la vida cotidiana. Por supuesto que eso incluye hasta la salud de nuestras jovencitas. Esta polémica si es buena y no molesta para nada, me gusta hablar de estos temas pero no creo que sea eterna. Hace un siglo que se toma por vanguardista algo que ya está muy gastado. Estábamos tan acostumbrados a mentir y a que nos mientan que ya no sabíamos lo que era bueno. Pero las farsas no duran para siempre.
Iconoclastía o iconofilia, opinen.